Llegada. Sábado 7 de Julio de 2007

... llegada al Aeropuerto JFK, cola en inmigración, nervios porque te hacen sentir un poco terrorista, foto, huellas digitales, unas preguntas y ya nos podemos ir. Empieza la aventura del metro, primero el tren del aeropuerto, aprender a comprar el billete y luego el larguísimo metro con los tres transbordos, gente rara y cansancio.

Llegamos a Manhattan y tras una minicrisis de "nuestro hotel no existe" lo encontramos una calle más allá. Nos dan la habitación 701 que nos parece estupenda y nos sentimos orgullosos de nuestra elección: pantalla de plasma, armario, decoración modernita, baño muy mono y a/a. Como estamos casi muertos ordenamos un poco la ropa, vamos al delivery de enfrente a por algo para beber y a dormir mi estrella...


Dia 1. Domingo 8 de Julio de 2007

Juan está afectado por el jet lag, a las 6 de la mañana se ha despertado pensando que eran las 6 de la tarde y habíamos perdido todo un día durmiendo... total que a las 8 ya estamos duchados y dispuestos a ver la gran ciudad. Antes hemos pedido en recepción que nos cambien de room porque la nuestra nos encanta pero hay una chimenea enorme en el patio que hace mucho ruido.Nos vamos paseando hacia el metro, paramos a desayunar y nos atienden en un perfecto castellano; días después supimos que nos sentamos viendo el famoso Flatiron Building, uno de los primeros rascacielos de NY.


Hoy vamos a ir a Harlem a la misa gospel, así que metro hasta la 125 st y paseito hasta la 138 donde está la iglesia más famosa, llegamos a las 10:10 y hay super cola pero tenemos esperanzas de poder entrar, se supone que sólo quedan 50´de cola. En la iglesia primero entran todos los negros que vienen arregladísimos y se supone que van a rezar y a dejarse ver; cuando ya entran todos en los sitios que sobran vamos los turistas. La cola, aunque muy bien organizada por un maestro de ceremonias va muy lenta; cuando conseguimos entrar son las 11:50 y el pastor está en pleno discurso, menos mal que lo entendemos y el hombre vive el discurso con mogollón de emoción "Do you believe in God?" El coro gospel canta menos de lo esperado y ni baila ni canta "oh happy day" (óyelos cantar!). Al salir de misa, todos se saludan y se cuentan lo emotivo del sermón; nosotros salimos y preguntamos por Ruckers Park que es un playground de basket que nos ha recomendado Ibán; tras un par de intentos nos dicen que hay uno en las 155th y otro en la 145th. Nos ponemos andar las 17 calles que faltan, vemos un incendio con una barbaridad de camiones de bomberos y policías, es como en las pelis americanas .
Cada vez hay más negros, menos blancos y más calor, en el famoso Ruckers Park hay cuatro pringados jugando que no merecen ni una foto... bajamos hasta la 145th y ni rastro del otro Ruckers así que decidimos coger un bus que nos lleve a la civilización ya que donde estamos tiene una pinta de suburbio importante y elisa ya está un poco nerviosa de ser la única blanquita de la zona y sentirse observada. Bajamos en la 116th, ni rastro del mercadillo que dice la guía, uno de los restaurantes que aparecen en la Lonely tiene cola en la puerta, pasamos de colas y seguimos hacia Central Park. Son todo calles grandes, desiertas, mucho calor y sólo vemos Delis, ¿donde está la gente fashion de NY? Al final encontramos un restaurante de la guía cerca de C. Park, tiene mejor aspecto una vez dentro que desde fuera, todo muy clásico américano, una ensalada, un zumo de frutas buenísimo y una Coca Diet enorme para Juan.

Tras recuperarnos del calor y del mal humor y dado nuestro lamentable estado físico decidimos ir al hotel a descansar un poco. Metro 30´más 30´andando sumado a cabreo porque el de recepción dice que hasta mañana no podemos cambiarnos de habitación, ante nuestra insistencia nos ofrece una mini room que no queremos, a lo cual nos asegura que mañana tendrá algo mejor disponible.