... llegada al Aeropuerto JFK, cola en inmigración, nervios porque te hacen sentir un poco terrorista, foto, huellas digitales, unas preguntas y ya nos podemos ir. Empieza la aventura del metro, primero el tren del aeropuerto, aprender a comprar el billete y luego el larguísimo metro con los tres transbordos, gente rara y cansancio.Llegamos a Manhattan y tras una minicrisis de "nuestro hotel no existe" lo encontramos una calle más allá. Nos dan la habitación 701 que nos parece estupenda y nos sentimos orgullosos de nuestra elección: pantalla de plasma, armario, decoración modernita, baño muy mono y a/a. Como estamos casi muertos ordenamos un poco la ropa, vamos al delivery de enfrente a por algo para beber y a dormir mi estrella...

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